La parálisis por análisis…

problemasLa verdad que mientras me preparaba la cena y mi subcosnciente trabajaba…en no se que!,  me ha venido a la cabeza mi propia torpeza de anoche  al intentar abrir un bote de colutorio para enjuagarme la boca.  No ha habido forma humana…leyendo las instrucciones, probando de mil y una maneras, y nada , que no hay tu tía! . Finalmente me fui a la cama, enfadada conmigo misma,  sin enjuagarme la boca con el colutorio de amarras. Esta mañana, lo primero que he hecho es comprarme uno diferente en la farmacia de al lado de mi casa, fijándome cuidadosamente en los tapones y asegurándome de que cogía uno estándar. Y a que viene esta trivialidad?? Viene a cuento del  concepto del “problema” y de cómo lo abordamos.

Para ello os transcribo un relato perteneciente al libro “La culpa es de la vaca” que refleja muy plásticamente este concepto.

–Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen. Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo. El gran maestro reunió a todos sus discípulos para escoger a quien tendría ese honor. “Voy a presentarles un problema-dijo-. Aquel que lo resuelva  primero será el nuevo guardián del templo”. Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre éste un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: “Este es el problema”.

Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelona, la frescura y elegancia de la flor…¿qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados. Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el florero con determinación y lo tiró al suelo.

“Usted es el nuevo guardián–le dijo el gran maestro, y explicó—: Yo fuí muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos. Puede tratarse de un florero de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En estos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo”

Los problemas tienen un raro efecto sobre la mayoría de nosotros: nos gusta contemplarlos, analizarlos, darles vueltas, comentarlos…Sucede con frecuencia que comparamos nuestros problemas con los de los demás y decimos: ” Su problema no es nada…espera a que le cuente el mío!”

Se ha dado en llamar “parálisis por análisis” a este proceso de contemplación e inacción. Pero…¿Y la solución?

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14 Comentarios
19 Octubre 2009 en Reflexiones
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14 Responses

  1. Moraleja 2: Los otros discípulos no querían ser guardianes y prefirieron dejar que el problema continuase siendo del maestro y no SU problema, dedicandose a contemplar la belleza de la flor.

    La gente tiende a compartir sus problemas para que otros se los resuelva. Muy listo el maestro, en vez de ejercer sus dotes de mando y liderazgo sabiendo cuál era el mejor de entre todos los discípulos, el que siempre sobresalía, el que estaba destinado a ser el guardían, prefirio que el azar tomase la decisión por él. ¿Realmente la flor, el jarrón y el banco eran el problema o el problema era ver a todos los discipulos sentados frente al maestro sin ser capaz de resolver su propio problema para escoger al nuevo guardían?

    Muy bonito eso de ir metiendo en problemas ajenos a los demás. ¿Paralisis por análisis o paralisis por falta de liderazgo ?

  2. Apreciado Bergonzini. Gracias por tu aportación y tu reflexión.
    Me gustaría devirte lo que yo pienso de la siguiente manera:
    1- El ejemplo es una parábola , cuento Zen o como lo queramos denominar.
    2- El objetivo del cuento es : Qué hacemos y cómo abordamos los problemas que nos surjen día a día.
    3- Lo que se pretende con la parábola, es mostrarnos que a veces, los problemas los tenemos delante de nosotros y nos los vemos, de ahí, que intentamos dar vueltas a algo y e marear la perdiz perdiendo el objetivo.
    4- que el punto 3 , marear la perdiz en vez de afrontarlos puede ser debido a que no lo vemos realmente por estar muy metido en el propio problema, porque queremos huir de tomar decisiones, o simplemente porque nos es dolorosa la pérdida que conllevará esa toma de decisión ( esto pasa mucho, y hablo ya en primera persona), pero es así la vida!
    5- El maestro, máxime en estas filosofía, son sabios, líderes, y toman decisiones. Por lo que la figura del maestro es una metáfora.
    6- El tema del liderazgo y mando , que comentas, qué quieres que te diga, no estoy en absoluto de acuerdo contigo, y tampoco es el objetivo del post. Un buen lider, hacer que lo demás hagan y su figura tendría que llegar a ser transparente. si llega a ese punto ha conseguuido tener un equipo autogestionado y que sabe normailizarse.
    7- Por último, los díscipulos que miran el jarrón, tambien es una metáfora, estñán viendo donde está el problema y dando vueltas sobre el tema, que si es bonito . precioso, valioso, etc, ( lo que está comentaddo en los primeros puntos de mi respuesta). Es decir están parados pensando y analizando.

    No me quiero extender más porque el tema que intento reflejar es muy claro. Los cuentos ZEN son de una extraordinaria sabiduría, y es más, los nuevos lodelos de liderazgo se basan en un tanto por cierto muy alto, en aprendizajes y metáforas de estas culturas.

    Te agradezco, que “analices” como los díscipulos el “post”, pero es que aveces los más obvio y sencillo , es lo correcto a pesar de los costes que pueda llevar ímplicitos.

    Un abrazo,,

  3. Creo que no coincidimos, yo siempre ando buscado el lado oscuro de las situaciones y tu cuento, en vez de aleccionarme en un analisis de lo obvio que era, me ha hecho pensar en no buscar el problema, si no dónde está verdaderamente el problema :)

    a) Si, entiendo que es un cuento Zen, que debe interpretarse de la manera que… pero si existen muchas maneras de interpretarlo.
    b) El objetivo del cuento, visto desde la prespectiva del maestro si es la de afrontar los problemas. Visto tal vez desde la prespectiva del 99% de los discipulos tan vez sea así, pero si me ves en toga y con el pelo rapado, pensaría todo lo que he reflejado en mi comentario anterior. El cuento Zen, entonces pierde su enseñanza, almenos para ese 1% que no se centra en analizar el problema, si no en negarlo completamente aspirando a otros objetivos no impuestos.
    c) Los problemas que nos imponen los demás, no es mejor rodearlos y dejarlos atrás? Acaso no son sus problemas en vez de los nuestros ?
    e) Un lider con unas capacidad de liderazgo un poco dudosa.
    f) Sigo en la misma, disculpa mi tozudez, pero el jarrón no es el problema, si no el lider que impone los problemas ajenos, para obtener dar una recompensa, un zanahoria para que la masa siga adorando su filosofia, liderazgo y mentalidad.

    Si, pero tu cuento refleja los problemas impuestos por los demás sobre unos mismos, aunque luego lo cambias en comparación con la comparativa de problemas entre individuos. Para solucionar un problema, como bien dices, hay que saber que tienes un problema. En el caso del cuento, claramente no existe un problema. Sólo por que alguien te sujestiona para que parezca un problema no tiene por que convertirse en un problema para ti, si no, estariamos resolviendo todos los problemas del mundo.

    Si sabes que tienes un problema, puede que te pares a visualizarlo y entonces si que tengas la “paralisis por analisis” que comparto contigo, pero si sabes que no tienes un problema, por que no contemplar el jarrón aunque los demás estúpidamente crean que estas “parado por el analisis” ?

  4. Me ha encantado el post, Lorena y lo he leído en un momento muy oportuno; me explico: tengo una amiga que está pasando por un mal momento y se me ha medio enfadado cuando le he dicho una cosa que me decía mi abuela “no te preocupes… ocúpate!”. A preocuparse sin ocuparse es a lo que yo llamo parálisis por el análisis (ahora que me lo hs dicho tú, que antes le llamaba “alelamiento postraumático”… je, je).
    Me ha gustado tu ejemplo, porque lo aplicas a un problema menor y es más fácil aceptar esa parálisis que la que nos sobreviene ante los problemas que nos hacen realmente daño, nos entretenemos en analizar los porqués (por qué a mí? por qué ahora?), cuando lo que deberíamos estudiar es los cómo (cómo solucionarlo? cómo no repetir el error?).
    Y también estoy de acuerdo contigo en que un buen líder, como un buen árbitro, es aquel que no se nota que está dirigiendo… la actividad intensa pero silente, la vigilancia activa pero discreta.
    A ver si a la próxima disentimos un poco, que tiene más gracia ;-)
    Abrazos mil!

  5. Gracias Francesca. La verdad que sí, que coincidimos, pero chica! me vino a la mente este relato cuando afrontaba “un problemilla” casero.

    La distinción que haces entre preocupación vs ocupación, es super-interesante, y hay gente aunque te parezca increible, que no lo tiene del todo claro.

    Ocuparse es Acción, elección y responsabilidad.
    Preocuparse, es in-acción, desgaste, no -responsabilidad y por supuesto no elección.
    Cuando te preocupas estás “sufriendo” por algo que estás imaginando o prejuzgando, frente a la ocupación que es “ponerte manos a la obra”.

    Gracias de nuevo. En próximos posts, estoy segura que te van a dar chance para debatir…
    Abrazos

  6. Qué bueno el cuento!! Y qué bien lo has aplicado! Cuándo yo leí el libro me quedé con la idea más evidente y superficial, así que entendí el relato como el típico ejemplo de utilización de pensamiento lateral. Pero tu reflexión es mucho más sutíl. Y es que es cierto que nos encanta darles vueltas a los problemas, profundizar en ellos, llegar a saber por qué nos han ocurrido a nosotros, etc. Cuando lo cierto es que el problema es algo que tenemos que quitar de la ecuación cuanto antes. O romperlo como un jarrón chino!!

    Lo que no pillo es la segunda derivada que comenta Bergonzini. O tal vez si. Ahora que lo leo otra vez empiezo a ver la luz y me surgen las dudas que solo los elegidos podemos ver:

    a) ¿Por qué o de qué murió el vigilante?
    b) ¿Por qué no hacer un proceso de selección? ¿Se accede por oposición?
    c) ¿Es acaso el cuento un ejemplo más de la falta de democracia en las organizaciones?
    d) ¿Por qué no elegir al guardian en un proceso democrático?
    e) ¿Es correcto elegir como guardian al cafré que le da por romper jarrones?
    f) ¿Es todo una farsa y te patrocina el blog la gente de Loctite?

  7. Lorena,
    Agradezco la sencillez de tu post: con dos pinceladas, o dos anécdotas, por cierto que vïvidas las dos tuviste la virtud de plantear la esencia de los problemas que vivimos a diario: ¿procuramos atacarlos? ¿queremos solucionarlos? ¿pretendemos liderarlos?, posiblemente tantas respuestas como personas. O tal vez preferimos quedarnos paralizados y “disfrutar” de ellos. Probablemente como dice el axioma del coaching: “no es lo que te pasa, si no lo que haces con lo que te pasa”. Creo que de la multitud de reflexiones que me ha despertado tu post, me quedé pensando en cómo resolvemos cada uno de nosotros lo que nos pasa, y como tratamos de colaborar con los demás en la resolución de los suyos, Lo único que creo que tengo en claro es que apenas tengo herramientas para hacerlo, que deben ser utilizadas cuidadosamente y tengo que olvidarme de los dogmas, las recetas y la “solución correcta”. Te agradezco mucho nuevamente.

  8. Me olvidaba: lo que me dejó intrigado es el tema del envase del colutorio. Si encuentras la solución, cuentamela. Pero sí no lo solucionamos con unas buenas pinzas y de paso las usamos también para romper el florero y nos quedamos con la rosa…. Gracias

  9. Alberto, muy bueno! Te aseguro que no tengo ningún tipo de colaboración con “loctite”.
    Gracias!

  10. MAriano, gracias por tu comentario. Efectivamente a veces lo más sencillo es lo más útil.
    ME gustá mucho utilizar relatos y metáforas porque creo que todos tenemos un “yo niño”, que simplifica y entiende las cosas de una forma natural y sin los prejuicios y tintes que la experiencia nos va pintando con la experiencia.

    En lo refernte al colutorio, simplemente no perdí ni más sudores ni más energías, que compre el de rosca de toda la vida….me pasa con los jjarabes y con algún artículo de limpieza también. Son tan seguros! que no hay forma de abrirlos.

    Gracias por venirte por mi casa y aportar tus reflexiones en este espacio que gente muy especial lee asiduamente.
    1 abrazo,,

  11. Pues estoy totalmente de acuerdo con el punto n. 3 del comentario de Lorena de las 18,49. Y lo estoy por experiencia. Es una tontería paralizante dar vueltas y más vueltas a un problema o situación estancada. Reflexionar, por supuesto que sí. Pero la reflexión supone la base de la inteligencia, y ésta no puede invalidarnos nunca.
    No sé si mi consejo servirá, porque es muy personal, pero a veces resulta útil aplicar la llamada ” navaja de Ockam “, ya sabéis: enumera varias causas del problema que te afecta, y verás cómo la más simple de ellas contiene la solución. Eso no significa ver la vida con ojos simplones, sino aceptar la desnuda verdad por dolorosa que sea y afrontarla. Sin emnascararla con argumentos consoladores. Y esto resulta especialmente lúcido ante fallos en las relaciones humanas.

  12. Pues totalmente de acuerdo contigo Gloria. Creo que muchísimas veces tenemos las soluciones delante de nuestras narices, y no las vemos o no queremos ver porque quizá el tomar una decisión o enfrentarte con el problema, te supone un coste o una pérdida que no quieres asumir. Lo más facil en estos casos, es echar la culpa a alguien o algo , o marear la perdiz , estancados y paralizados en el presente.

    Gracias por pasarte a comentar, espero que tus traducciones estén ya finiquitadas…!

    Besos

  13. Ha sido estupendo leer este blog y todos los comentarios que ha despartado, y nada mas terminar me ha venido a la cabeza una reflexión que una persona cercana me dijo hace muy poco, me dijo mas o menos esto: los problemas cuando no los enfrentamos y le damos vueltas y mas vueltas, lo que nos producen es un derroche de energía tremendo.
    Ahora le pongo nombre: parálisis por el análisis.
    Romper el florero, ¡qué sencilo de visualizar! ¡100% productivo!
    Un beso

  14. ME PARECE IMPORTANTE SUS COMENTARIOA ME GUSTARIA SOLUCIONAR ESTE LABERINTO QUE TENGO:
    A) Considero que soy una persona muy pensante cuando estoy en clase mientras el profesor explica en ese mismo momento en cuestiones de 10seg. Pienso infinidades de cosas e imaguinense en mis otras ocupaciones .
    B) No se si a eso es raiz de que las cosas se me olvidan a menudo, o forzo mi mente a diario, q ni me dan ganas de estar activo , me cierro muchas veces y siento q no me dan ganas de nada ……….. a veces pienso que es problema mental sin mas que decir espero ayuda….

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