Me ha parecido que para explicar el concepto del impacto y la credibilidad de la comunicación, una imagen vale más que mil palabras…
Cuando nos comunicamos, cuando transmitimos un mensaje, cuando hacemos una presentación ante nuestros clientes, cuando “escuchamos” a alguien, entran varios factores en juego:
-Lenguaje ( 7%)
-Emoción (38%)
-Corporalidad (55%)
Estos tres elementos tienen que estar coordinados cuando emitimos los mensajes, cuando nos comunicamos. Si alguno falla, si no sentimos lo que decimos, si mentimos, si fingimos algo que nos sentimos….nos mostraremos incoherentes, incongruentes y faltos de credibilidad.
En los tiempos que vivimos nuestra sociedad y nuestras empresas reclaman y abogan por una sociedad y un liderazgo basado en los valores. La transparencia, la honestidad, la valentía, la humildad, la colaboración, la generosidad, la emocionalidad, la positividad y tantos otros, son valores que demandamos como ciudadanos, como padres, como familias y como lideres del siglo xx1…; necesitamos “humanizar nuestras organizaciones y reencontrarnos con muestra esencia como seres humanos conectados a un mundo y una humanidad global”, o como dice Robert Dilts, ” El camino hacia nuestra excelencia como seres humanos pasa por alinear nuestro EGO con muestra ALMA”.
Ultimamente he asistido a diferentes conferencias sobre liderazgo, inteligencia emocional, nuevos modelos de organizaciones, comunidades de aprendizaje, web 2.0…todos estos eventos tienen algo en común: La comunicación y la recuperación del ser humano como pieza clave y catalizador del cambio.
Este vídeo habla sobre la comunicación no verbal, la que acapara cuantitaivamente el tanto por ciento más alto cuando emitimos un mensaje. Cuántas veces hemos sido testigos de la frase sentenciosa…” Le ha delatado su corporalidad…”, y así es, nos delata y transmite mensajes y códigos que somos capaces de interpretar dándoles forma a través del lenguaje y nuestras acciones.
Las emociones, muy importantes en este circuito, surjen de repente, se disparan automáticamente por algo que sucede, no se pueden resistir o controlar, son biológicas y son contagiosas…; para bien y para mal, nos abren o cierran posibilidades y preceden a la acción por lo que condicionará los resultados y objetivos de nuestras acciones. Para finalizar y cerrar esta reflexión, todos los estudios sobre la inteligencia emocional, que ahora están de moda y de los que ya se hablaba enlos 80´s, nos habla de todas las capacidades e indicadores para gestionar inteligentemente nuestras emociones y nuestras relaciones, todo ello ligado muy directamente con los objetivos de la Psicología Positiva que centra sus esfuerzos en reforzar, reconocer y utilizar los aspectos positivos de la psique humana.
Os dejo con el este vídeo que ha detonado esta reflexión…
Espero que os guste…